El juego de dados es muy antiguo, y tiene cierta mística. Se juega en todos lados, desde casinos hasta en las casas. En este juego hay varios tipos de apuestas diferentes, y es muy fácil su desarrollo: solo tenemos que tirar los dados, y si caen con un total de 7 u 11, ganamos. Pero si cae en 2 o 3 o 12, perdemos. Si cae en cualquier otro número, ese número se va convertir en el “punto”, y continuaremos tirando los dados hasta que igualemos el punto y ganemos o tiremos un siete y perdamos. Las probabilidades que tenemos de ganar, hablando matemáticamente, son del 49.29%.
El juego de los dados es, de por sí, muy animado. Pero si apostamos teniendo en cuenta las probabilidades matemáticas, se torna aún más interesante. Veamos de qué se trata el sistema llamado “Cuenta regresiva”:
Supongamos que el primer tiro, el lanzador saca un 5 o un 9. Este sería el punto. Todos los que hayan apostado a favor del jugador, tendrán la opción de doblar sus apuestas. Si ganamos con 5 o 9, cobramos 6 a 4. Por lo general, los jugadores sin experiencia en los dados no tomarán la opción de doblar la apuesta. Salvo que haya una ventaja adicional. Que sí la hay. ¿Cuál es? Si el lanzador lanza 10 tiros consecutivos (a partir del punto), sin ganar y sin perder, es decir, sin que se resuelva el punto, todos los que hayan apostado a favor, ganarán. Y si el lanzador hace el punto en el décimo tiro, quien haya doblado gana 10 veces la apuesta doblada.
Según las probabilidades matemáticas de los dados, se puede lograr un punto de 5 o 9 el 40% de las veces, lo que significa una pérdida promedio de $0.20 por cada $1.00 apostado. Con el sistema explicado anteriormente, el punto se resolverá dentro de los 9 primeros lances el 94.65% de las veces, y doblando la apuesta, nos da un 56.79% de probabilidades de ganar. Sólo el 5.35% de las veces se llegará al décimo lanzamiento.
Hay 26 combinaciones posibles en los dados que no resultan ni en 7 ni en el punto.
