Palamades fue el inventor del juego de dados según cuenta la leyenda griega. Este era un militar griego héroe de su pueblo y el juego era una forma de entretenimiento durante las batallas. Las batallas consistían básicamente en ataques a castillo y fortificaciones en los que se asediaba hasta agotar al enemigo.
Estos ataques tenían duración prolongada por muchos días y por este motivo en los descansos se jugaba mucho a este tipo de juegos como los dados.
En Roma hay una frase popular que dice: “alea iacta est”, que es: los dados están echados o la suerte está echada. Esta frase la pronunció Julio César cuando ordenó a sus tropas tener que cruzar el Rubicón y allí desencadenar una guerra civil que le conduciría hacia el poder de Roma.
Esto a lo que César hacía referencia eran los juegos de dados, el mismo que conocemos hoy. Estos dados conformados por cubos que contienen en cada cara grabados pintados y puntos del uno al seis. Se disponen de forma tal que las caras que se oponen van a sumar siempre siete.
Los griegos fueron los que hicieron mejoras al dado estableciendo esa ordenación y luego los romanos retomaron esto y el sistema se expandió por todo el continente. El juego de dados es un juego tan popular como el poker y el bingo.
