Todas las explicaciones anteriores resultan inevitablemente complejas, puesto que sólo la práctica del juego permite su adecuada comprensión.

En sus partidas de principiante, empiece apostando solamente en la línea de «pasa» por el éxito del tirador. Este tipo de apuestas constituye de hecho el 90% de la acción de jugar, por lo que su experimentación le hará captar el sentido del juego. Cuando el tirador deba conseguir su punto, aproveche las apuestas libres para incrementar sus ventajas.
Asimismo puede probar a apostar en la línea de «no pasa» cuando intuya que el tirador va a fracasar, sirviéndose también de las apuestas libres que se ofrezcan.
Una vez haya adquirido seguridad en relación a ambos tipos de apuesta y desee ampliar sus perspectivas de juego, dirija su atención hacia las apuestas «a resultado» o «no resultado». El juego se revestirá entonces con la riqueza de posibilidades que le hace tan excitante.